6 consejos para una experiencia 3D estereoscópica perfecta

Disfrutando de una experiencia estereoscópica perfecta


Si bien la mayor parte de la gente puede sentarse y ver una película o juego estereoscópico con una inmersión total, existe un pequeño porcentaje de la población con problemas en la vista que pueden tener una mala experiencia o, al menos, no disfrutar de la misma como deberían.

Y aunque disfrutes de una vista excepcional, a ver en 3D estereoscópico se aprende, con la práctica se mejora y es posible dar unos consejos válidos para todos.

La estereopsis es la capacidad que tenemos de ver en tres dimensiones, lo que habitualmente llamamos “visión estereoscópica“. Se basa sensación de profundidad a partir de dos proyecciones ligeramente diferentes del mundo físico en las retinas de los ojos. A esta diferencia en las dos imágenes retinianas se le llama disparidad horizontal, disparidad retiniana o disparidad binocular, y se origina por la diferente posición de ambos ojos en la cabeza. Para disfrutar de esta capacidad, es necesario, en primer lugar, un correcto funcionamiento de ambos ojos y del cerebro que es, en definitiva, el encargado de procesar las imágenes.

La información de distancias y profundidades se obtiene de diversos datos, no únicamente de la estereopsis. Como comentábamos en el post sobre las Cell TV, “Nuestro cerebro emplea muchos datos para darnos información de distancias. Por ejemplo, la nitidez de la imagen: cuanto más lejos está un objeto menos nítido se ve, por causa de la atmósfera; los cambios de tamaño, los objetos que se alejan se hacen pequeños y los que se acercan se hacen grandes; la velocidad de movimiento lateral, los objetos que tenemos más cercanos parecen moverse más rápido que los del fondo cuando nos desplazamos (si miramos por la ventana de un tren, los árboles cercanos a la vía pasan muy rápido, los lejanos, más despacio, las montañas muuuuucho más despacio)… Estos son sólo algunos ejemplos que ilustran que es posible obtener parte de la información tridimensional de una escena a partir de una imagen en 2D, especialmente si está en movimiento.

Vision binocular

Vision binocular

Sin embargo, la verdadera percepción de tridimensionalidad procede de un correcto procesamiento en el cerebro de las diferencias entre las imágenes que percibe cada ojo. Por ello, es necesario que ambos actúen coordinados, a la vez, y que el cerebro funcione adecuadamente. Según unas declaraciones del oftalmólogo Dr. Sidney Greenber para TimesDaily.com, hasta un 56% de las personas entre 18 y 38 años cuentan con uno o más problemas asociados con visión binocular y, por tanto, podrían ser candidatos (no nos asustemos, sólo candidatos) a tener problemas al ver una película en 3D estereoscópico. De hecho, según él, entre un 5% y un 7% de los niños sufren ambliopía u ojo vago y no pueden ver en 3D (en su vida normal).

Así que existe un problema en la visión popularmente  llamado “ceguera estéreo” o “visión plana“, que impide que algunas personas sean capaces de percibir sensación de profundidad. Unas veces se trata de un problema en los ojos, pero otras todo el aparato de visión es correcto y el problema se encuentra en el cerebro. Este problema, según qué fuentes se consulten, puede afectar a entre el 4% y el 10% de la población.

Consultando con la Dra. Carmen García-Franco del Centro Oftalmológico García-Franco de Madrid, me comentó que algunos de estos problemas son reversibles cuando se tratan en temprana edad. El más frecuente es el de la existencia de microestrabismos, que impiden que los ojos actúen coordinadamente y envíen las señales adecuadas al cerebro. Con niños, a base de entrenamiento y ejercicios, se puede esperar un porcentaje de éxito, sin embargo en adultos, aunque es posible, requiere la realización de ejercicios diarios y, si no se realizan regularmente o se interrumpen, se retrocede en los avances realizados, por lo que los casos de éxito son muchísimo menores.

En cualquier caso, lo más probable es que tú, que estás leyendo esto, no seas una de esas personas. Aún así hay algunos consejos, incluso si tu vista es perfecta, que puedes seguir para disfrutar de la mejor inmersión 3D estereoscópica.

Para ello, debes saber que, aunque la tecnología actual está a años luz de los sistemas del pasado, existen algunas diferencias en la forma de percibir el espacio tridimensional en una pantalla o en la vida real, no basta con que cada uno de nuestros ojos vea una imagen distinta.

En la vida real, cuando miramos a un objeto lejano separamos los ojos, haciendo que miren en paralelo, pero si miramos un objeto cercano, hacemos que ambos converjan, hasta ponernos totalmente bizcos si miramos a la punta de nuestra nariz. Este es un movimiento muscular que hacemos de forma refleja.

Además, y sin que tenga relación con la visión estereoscópica, con cada ojo por separado, enfocamos al objeto de forma diferente según sea cercano o lejano, baste hacer el experimento de taparnos un ojo, colocar un dedo cerca del otro y, a voluntad, mirar el dedo o el fondo lejano, veremos como somos capaces de, con un sólo ojo enfocar de cerca o de lejos.

Nuestro cerebro está acostumbrado a coordinar la convergencia de nuestros ojos con el enfoque de los mismos, de tal forma que tendemos a enfocar al punto donde las direcciones imaginarias a las que nuestros ojos apuntan se cruzan.

En una pantalla, no sucede siempre así. Las imágenes se proyectan a una única distancia, la de la pantalla. Y a esa distancia enfocan nuestros ojos. Sin embargo la separación entre las imágenes percibidas por el ojo derecho y el izquierdo o “paralax”, sí varía. Así hay puntos de paralax positivo, que nos hacen separar los ojos para verlas y parecen estar más lejos que la pantalla y puntos de paralax negativo, que nos hacen cruzar los ojos y parecen estar más cerca de la pantalla. A pesar de eso, nuestros ojos deben enfocar siempre a la distancia de la pantalla. Y esto no es a lo que el cerebro está acostumbrado.

Por ello, si la producción se realiza de tal forma, que el estereografista ha colocado la mayor parte de la acción en el punto de paralax 0, o sea, sobre la pantalla, todo nos parecerá natural y el cerebro apenas hará trabajo. Pero para percibir el resto de los objetos, sí estaremos haciendo en nuestro cerebro un proceso inusual, y coordinando de forma inusual el enfoque de nuestros ojos y su convergencia.

Así que debemos saber que a ver una proyección en 3D estereoscópico se aprende. Y esto es como montar en bicicleta, hay gente que “nace sabiendo” y gente que se cae muchas veces. Pero como en la bici, está comprobado que, cuánto más se hace mejor sale.

Yo tengo fotografías tomadas por mí con un paralax exagerado que son muy inmersivas, para quien puede verlas. Pero hay amigos a los que les cuesta mucho o son incapaces de dejar de ver doble imagen hasta que los he entrenado viendo antes otras más “fáciles”.

Así pues, podemos dar algunos consejos a la hora de ir al cine a ver películas en 3D estereoscópico.

  • Siéntate lo más centrado posible respecto a la pantalla. Este es el principal consejo y mucho más importante que en una película en 2D. Si puedes, siéntate centrado y, a menos que estes seguro de que disfrutas sin problemas de la estereoscopía, considera volver otro día al cine en lugar de sentarte en un lateral.
  • Empieza sentándote más atras de lo normal, y ve sentándote cada vez más adelante. La mayor sensación de inmersión y profundidad se produce cuando estás más cerca de la pantalla, pero también es cuando tu cerebro debe hacer más esfuerzo (porque la separación entre imagen derecha e izquierda es relativamente mayor). Así que si has tenido un problema o tienes dudas, entrénate así. Cuando te sientas cómodo irás eligiendo ponerte más cerca de la pantalla de lo que lo haces cuando ves una película en 2D.
  • No dejes de usar tus gafas o lentes de contacto. Las gafas 3D del cine deberían adaptarse sobre ellas sin problema. Si ya tienes mecanismos correctores de tus problemas de visión, no debería haber problema.
  • Si tienes visión monocular, y puedes elegir, mejor emplea lentillas. Como indica la Dra. García-Franco, aquellas personas con visión monocular, es decir que uno de sus ojos ve bien de lejos y mal de cerca y el otro al revés, bien de cerca y mal de lejos pueden tener un problema de visión estereoscópica, incluso si usan gafas, si la diferencia entre ambos ojos es de más de tres dioptrías, debido a que la diferencia de tamaño en la imagen percibida por cada ojo impide que el cerebro las pueda mezclar y procesar adecuadamente. Sin embargo, con lentillas la tolerancia es mucho mayor. Si puedes ver 3D en el mundo real, también deberías poder en el cine.

Estos consejos son igualmente válidos para el mundo de los videojuegos. Con la salvedad de que, con un PC, lo tenemos tan simple como entrar en los ajustes del driver y ajustar la separación de las imágenes y la profundidad de las mismas en función de cada juego, pantalla de ordenador y preferencias propias. Así pues si empiezas a jugar en 3D estereoscópico:

  • Empieza con una separación pequeña, y ve ampliándola según te sientas cómodo. Irás ganando en experiencia inmersiva.
  • Ajusta el paralax para que sea positivo, es decir que toda la acción transcurra detrás de la pantalla. Y cuando estés cómodo, si quieres, deja un mínimo de paralax negativo para crear ese efecto tan espectacular al que se ha llamado “WOW” que consiste que parece que algunos objetos se salen de la pantalla. Pero sin pasarse, pues este tipo de ajuste conlleva otros problemas de “pantalla ciega”, que os contaré en otra entrada.

Sería muy interesante que compartieras tu experiencia. ¿Te fué bien la primera vez?

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